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Seduciendo de día: ligando por la calle

By 25 septiembre 2020No Comments

Imagen en las entrevistas de trabajo

Cuando hablamos de marca personal (aunque en esto Kike es mucho mejor que yo) también debemos referirnos a la imagen y actitud que proyectamos de puertas para fuera. Y, si nos quedamos con una sola cosa que condicione la primera impresión, no cabe lugar a dudas, nuestra imagen.

ESCUCHA LA SECCIÓN DE LA GATA NEGRA: Seducir en la entrevista de trabajo

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Tanto la persona que realiza la entrevista como nosotros estamos vendiendo algo. El seleccionador: La empresa, ya que es su cara representativa, y nosotros, nuestro propio producto. Ni más ni menos. Para esto nos servimos no solo de nuestra imagen, sino también de la comunicación corporal. Estas dos cosas, son parte inescluíble de nuestra autopromoción.

También hemos de saber que cada empresa busca un perfil específico, y que dentro de la misma empresa se busca diferentes tipos de persona para según que puesto. Es por esto que si bien sabemos que nosotros somos lo que queremos mostrar, también hemos de adaptar nuestro producto a según quien queramos vendérselo. No es lo mismo hacer una entrevista en Decathlon que en Zara Home. Y esto se puede y suele reflejar en la vestimenta.

Lo importante es que el seleccionador se centre en tu mensaje y evites que se distraiga con tu aspecto

¿Cómo me visto para una entrevista de trabajo?

Teniendo esto en cuenta veamos unos pequeños tips que pueden orientarnos a la hora de elegir vestuario para acudir a según que entrevista de trabajo. Recuerda que el tipo de empresa y el puesto al que optes marcara la decisión, aunque no debes olvidar que una buena imagen es apreciada para cualquier puesto, trabajo o hasta para estar en el paro:

  1. Traje chaqueta (para mujer y hombre): Obviamente estamos hablando de un ámbito formal. Bancos, abogacía, finanzas en general y según que tipo de cargo administrativo.
  2. Las profesiones innovadoras, como marketing, videojuegos, diseño, suelen admitir un look más alternativo.
  3. Corbata, ¿Sí o no? los pañuelos, collares, pendientes y en general cualquier complemento, no deberían llamar la atención visual del entrevistador. Lo importante es que el seleccionador se centre en tu mensaje y evites que se distraiga con los motivos geométricos de la corbata, o con el color del esmalte de uñas. Hazte una pregunta ¿Hoy, justo hoy es el día adecuado para ponerme los pendientes más grandes que tengo?
  4. Para una profesión como médico o profesor, prima saber que estamos de cara al público, sí, pero curramos como los que más. Por tanto, aunque formal, no debe pecarse de pejilloso.
  5. No somos una tienda de Natura, no es conveniente que llevemos tanta colonia que parezcamos un inciensario. Puede ser contraproducente.
  6. En el caso particular de las mujeres, el maquillaje no debe ser excesivo. Hay tiendas, como pueda ser druni, en las que en cambio, maquillarse mucho es algo que resulta obligatorio durante la jornada laboral. Pero más vale ser moderado que excesivo.

Igual que para una cita te preparas con antelación, la entrevista es igual o más importante. Venderse no es mentir,  y no debemos mostrar algo que no somos nosotros mismos, ya que no lo mantendremos a la larga.

La entrevista de trabajo

Seduciendo de día: No solo en las terrazas de los bares

Hace poco un chico que conocí me preguntó por mi faceta como miembro del equipo de EGOLAND, y le hice una pequeña explicación de cómo queremos ayudar a la gente a crecer a nivel personal, partiendo de su esencia, y potenciando sus virtudes. Y que esto repercute en la seducción, obviamente, y que nuestra pequeña familia viene de estos orígenes no menos importantes que otros, pero, ni mucho menos, es ahí donde nos quedamos. Y eso, es lo que marca la diferencia.

ESCUCHA LA SECCION DE LA GATA NEGRA: Seducir en la entrevista de trabajo

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Es por eso mismo, que personalmente, no como otros de mis compañeros, he dado de lado un poco este tema de la mejora personal en todo ámbito de la vida, que voy a hacer una serie de artículos útiles para lo que hoy en día es la caza del neandertal: encontrar trabajo y superar la temida entrevista. Porque seducir, como hemos dicho tantísimas veces, no solo sirve para la terraza del bar, sino para aumentar nuestro carisma, asertividad y demostrar que somos lo que la otra persona busca, también en el caso de una entrevista para un puesto de trabajo.

En este artículo vamos a dar unos pequeños tips de cómo afrontar una entrevista de trabajo, e iremos desarrollando otros temas más a fondo en los siguientes. Recordemos que lo básico es que llamemos la atención del seleccionador (igual que llamaríamos la atención de la persona deseada) y, sobretodo, que nos recuerde. Y como dicen que lo que está bien no hay que cambiarlo, y diez eran los Diez Mandamientos, aquí están las Tablas sagradas de la buena entrevista:

 

Tips de cómo afrontar una entrevista de trabajo

 

1.- Llegar puntual: No es muy lógico que escojan a alguien que llega tarde hasta a la entrevista para el puesto, siendo que lo que más se valora en un empleado es la productividad. Si sabes que vas a llegar tarde por causa mayor, se respetuoso, y avisa con antelación y justifícate, de otro modo, serás descartado.

2.- Duchado y repeinado: ¿Te irías de caza sudado del gimnasio? No, ¿Verdad? Pues a una entrevista de trabajo no se va en chándal, a no ser que sea  para monitor de gimnasio, e igual ni así. Ten en cuenta que no es lo mismo optar a un puesto en el corte inglés que en un estudio de tatuajes. Cada empleo busca un perfil diferente, estúdialo, y tenlo en cuenta.

 

3.- Importa más lo que se dice sin decir: No olvides lo que aquí predicamos por activa y por pasiva, la comunicación no verbal. Es importantísima. Mirar a los ojos, una posición activa y predispuesta, la atención, apretar la mano con fuerza… Todo, será tomado en cuenta. Un candidato bostezando o frotándose los ojos, por ejemplo, no sería bien valorado.

4.- Demuestra tu interés: Mantén la mirada en tu entrevistador y no cortes sus discursos. Incluso si algo no te queda claro del todo, pregúntale por el detalle.

 

5.-  Vale más un hecho que mil palabras: Por mucho que le digas que has sido empleado del mes, y lo mucho que te querían en tu anterior empleo, se valorará más si le cuentas situaciones gráficas y concretas, que hayan sucedido y puedan ilustrar tu valía.

 

6.- Demuestra lo que vales: Como cuando estás diciéndole a alguien porque debería de ir a tomarse algo contigo. Sabes tus puntos fuertes y cuales son los que mejor van con ese trabajo. Házselos saber.

 

7.- Demuestra tu confianza: Responde siempre con tranquilidad, firmeza y sobretodo sin rodeos. Ser directo y claro en los mensajes es muy importante en cualquier situación, pero cuando hay un tiempo limitado, más.

 

8.- Lo positivo atrae lo positivo: Saltémonos las leyes naturales por el forro. Esto no es el laboratorio, si quieres un resultado favorable mantener una actitud positiva es muy importante. La gente quiere contratar a alguien que predisponga actividad y buen rollo.

 

9.- Haz ver tu mejora continua: Preguntas como “¿De qué forma cree que se desempeñaría esto mejor?” o similares, demuestran tu interés formal y ganas de mejorar. Y yo sé que eso es algo que TODOS los que me estais leyendo teneis de sobra, así que, ¿Porqué no jugarlo a nuestro favor?

 

10.-  Y cómo todos los mandamientos se resumen en dos yo os diré: No olvidéis que quién os despide es también quien os está entrevistando y no es el momento de decir “Menuda cogorza me voy a pillar esta noche que mañana no habrá quien me levante” un lunes a las siete de la tarde.

 

Domina la entrevista

Ya hemos dejado claro anteriormente que hemos de ser nosotros mismos pero siempre inclinados a la prudencia. Una pregunta que está muy de moda es la de ¿Cuáles son  sus nuestras pretensiones económicas? El cálculo debe ser muy meditado, ya si la empresa pensaba pagarnos más de la cifra que damos, puede pensárselo mejor o creer que valemos poco. Por el contrario si pensaba pagarnos menos puede rechazarnos por pedir demasiado. Así que lo idóneo es haberse informado previamente de lo que suelen cobrar los candidatos a tu puesto en esa empresa y estar abiertos al diálogo. Sin más dilaciones, al grano.

Tipos de entrevista

Creo que se ha recalcado lo suficiente que en una entrevista cualquier mínimo gesto tiene importancia. Ya sea tu lenguaje gestual, hasta como esté dispuesto el mobiliario del lugar de la entrevista. Respondiendo a como este distribuido el espacio donde te van a entrevistar puedes esperar un tipo de entrevista u otra.

  1. Informal: En un ambiente informal, quizá ni siquiera el lugar de trabajo. Es más un “vamos a conocernos y hablar del proyecto” que un “Yo sé que quieres trabajar aquí, ¿Qué tienes que ofrecerme?”
  2. Circular: Si la mesa es redonda y las sillas están no confrontadas sino ladeadas puedes esperar algo más relajado de la conversación, aunque no olvides que te están evaluando.
  3. Frontal: Si te encuentras con esta disposición lo más probable es que vayan “directos al grano” sin amiguismos. Y con una clara estructuración.

OTROS TIPOS:

Colectiva: Muy de moda en las segundas fases de empresas como Decathlon, Mercadona, y otras grandes superficies donde se premia el compañerismo. Se busca ver la capacidad de relación en grupo y la iniciativa en equipo. Cualidades como la persuasión y el liderazgo

Individual: La clásica. Lo que haces es ampliar lo que ya has puesto en tu c.v. y mejorarlo con tu presencia y datos a tiempo real. Se valoran las cualidades personales del dueño del c.v. y si compensa con sus cualidades laborales. Suele ser directa o dirigida. En ella el entrevistador nos pregunta un cuestionario cerrado igual para todos los candidatos. Si conocemos un modelo similar o el de otros candidatos podemos llevarla pseudopreparada.

Telefónica: Muy rara. Hoy en día casi nula, solo como preselección o puestos de trabajo a distancia.
En profundidad: Para cuando están entre dos o tres candidatos y quieren explayarse en datos concretos y preguntas más definitorias. Es quizá análoga a la libre o no directiva. En ella el entrevistador hace preguntas más abstractas y las improvisa sobre la marcha, dependiendo de nuestras respuestas la progresión.
Ensayo o simulación: Se trata de ver como responde el candidato ante una situación simulada del entorno de trabajo.
De choque: Se les pone en situaciones bastante controvertidas (retrasos del entrevistador, malos modos, pruebas absurdas…) para ver como actúa para manejarlo. Análoga a la entrevista de tensión o dura. Prueban si somos capaces de trabajar bajo presión o en situaciones frustrantes o de tensión. ¿Cómo afrontarla? No discutirle directamente al entrevistador, corregirle con argumentación y siempre con calma y educación. Nunca levantar la voz ponernos nerviosos, y mucho menos, perder los papeles. Estos siempre bien conservados (es una normal general de la vida).

Hasta la próxima, amigos, espero que os esté ayudando con este tema. Mil besos.

Valenbisi

A veces hay que saber sacarle partido a nuestros defectos. Yo, por ejemplo, soy la persona mas torpe que conozco. Muchos animales de compañía podrían instalar el Windows XP en un ordenador en menos tiempo que yo. Pues bien, a veces mi absoluta torpeza me sirve de ayuda.

En mi ciudad han instalado un servicio de bicicletas que se aparcan y desaparcan de una forma muy sencilla. Tienen un pitorro y las estaciones un agujero. Tan sencillo como acertar el pitorro en el agujero. Pues bien. Cómo os podeís imaginar cada vez que tengo que aparcarla para que no pase el tiempo límite y me multen necesito pedir ayuda a algún buen ciudadano que haya cerca.

Había quedado con unos amigos en el río para ver una película al aire libre, eran las 9 y algo de la noche y había encontrado una estación. Hasta ahí todo bien. Primer intento. No se oye pitidito. Segundo intento. No se oye pitidido y un grupo de ingleses que pasaba por ahí parece descojonarse de mi forma de intentarlo.

Sus risas anglosajonas hacen que me entren ganas de fumar. Me enciendo un cigarro y pienso que en seguida llegará alguien mas inteligente que yo que pueda ayudarme. Los ingleses siguen riendose mientras se alejan. Para que no me afecte demasiado pienso en el gol de Iniesta en la final del Mundial y hago un tercer intento. No consigo que suene el pitidito. De pronto, una flaquita con gafas y una colega muy bien hecha llega con su bici a la estación y en menos de lo que canta un gallo ha conseguido aparcar.

 

-Hola, perdona, me da un poco de vergüenza pedirtelo, pero no consigo meter mi bici.

Sonrió y ella se acerca. Sin mirarme, coge mi bici y la mete. Yo pienso «muy lista amiga, pero aquí no ha sonado nada»

-¿No tiene que sonar un pit..?

Pip Pip

-Ahi tienes tu pitido.

Y los dos sonreimos.

-Eres una crack. Choca.

Chocamos. Tenía un acento extranjero. Le pregunte y me contó que era francesa. Que estaba aquí de vacaciones. Llegaba el momento de justificar mi interés en ella de una forma sincera.

«Hablaba castellano mejor que muchos de mis amigos. Le dije que la gente que aprende idiomas con facilidad es porque se quiere sentir mas libre. Nos presentamos. Le dije que me gustaban mucho las chicas atractivas que no estaban pendientes de demostrar lo atractivas que son»

Yo ya me estaba enamorando un poquito. No tenía mucho sentido seguir allí parados hablando, le dije que tenía que irme. Ella me dijo que tambien. Intente hacer un silencio de esos que cuando has jugado bien hacen que ellas te digan algo sobre que les pidas el teléfono. Pero no. Nada de pedirme el telefono. Se giró y dijo que encantada.

-Oye, S, me gustaría que nos viesemos otro día.

-A mi tambien. Pero no se yo…

Sonreí. Ahora la podía entender mucho mejor. Probablemente le guste un chico mucho. O tenga novio allí en Francia. Una conversación espontanéa, por muy fresca y natural, no le había servido para olvidarse de algo importante. Me acerque otra vez hacia ella.

Te entiendo. Podemos hacer dos cosas; podemos dejar esta conversación aquí y que sea una anecdota super pequeñita por culpa de cosas que nos afectan en otros ratos del día, o podemos dar una vuelta un día y ver si la anecdota se convierte en super anecdotaza. Que a lo mejor no. Por que yo de día soy super aburrido.

Los dos sonreímos y nos intercambiamos facebooks y moviles. Seguí mi camino hacia mi cita con colegas y ella caminó en sentido contrario. Pase lo que pase, lo que si es seguro, es que me ayudo a salvarme de la multa por no aparcar bien la bici

 

Anécdota graciosa

Vuelvo con “seduciendo de día” después de que en facebook todos me hayais estado pidiendo fervientemente un nuevo articulo. Antes que nada recordaros que el 31 de Septiembre hay un “triángulo de Helio” en Barcelona y que el 7 y 8 estaré en Pamplona. Espero que os portéis bien conmigo por esas ciudades.

 

Estaba en Madrid en una tarde de Verano calurosa. Hacía poco había descubierto la zona de “La latina” y me gustó tanto que aproveche una de mis tardes libres en la capital para visitar esa zona. Estaba en la terraza de un bar muy cercana a la plaza de La latina. Era un sitio muy bonito, caro y mi zumo de tomate estaba frío y sabroso pero mi intuición sabía que me iban a cobrar dos veces lo que me apetecía pagar. En esos pensamientos estaba inmerso cuando una chica con el pelo largo y rizado se me acercó.

 

Se puso delante de mí y se me quedó mirando. Estaba con pocas ganas de ser un gran seductor. Sonreí. Ella sonrió con una sonrisa un poco forzada. La verdad, es que no entendía nada de lo que me estaba pasando. Pero le salude con un «Buenas tardes» Siempre el primer paso, sea cual sea la situación debe ser ofrecer algo positivo. Una sonrisa es suficiente y necesaria.

 

-Sé quien eres.- La situación era la siguiente. Una tía un poco mas jovencita que yo, castaña, con unos ojos gigantes y marrones se me había parado enfrente para decirme “se quien eres”. Yo me figuré que algún amigo suyo le habría contado algo sobre quien es Helio.

-Ah. Pues encantado, ¿te llamas?

La chica me puso cara de asco. Cómo lo oís. Se puso a hacer aspavientos y por fin, mas quieta que una estatua y con su bufanda rosa colgando por la espalda me dijo algo así cómo “Soy la mejor amiga de Ana, te suena ¿verdad? Y quiero que sepas que a nadie le gustas”

 

Aunque no os lo creáis soy bastante sensible para estas cosas. Intente hacer un esfuerzo por recordar quien era Ana. La única Ana de Madrid que podía estar algo enfadada conmigo era bastante mayor que yo y esta chica no tenía ninguna pinta de ser su mejor amiga. Tal vez me estaba olvidando alguna Ana de Madrid.

 

-Seguro que puedo darte una explicación. En general soy buen tío. Lo que pasa es que no se de que Ana estamos hablando.

 

Su reacción no mejoró mucho. Algo así cómo “¿Cómo puedes ser tan capullo?” e insultos parecidos. Yo gesticulo mucho hablando y recuerdo la sensación de quedarme con las manos en una posición un poco extraña mientras esta chica me insultaba y me decía cosas que no entendía muy bien. Así que decidí mirar la situación desde fuera y me imaginé a mi recibiendo insultos de una desconocida en Madrid después de un fin de semana de trabajo. Empece a reírme. Si lo que nos ofrecen esta fuera de lugar o no sabemos de qué va la cosa, ¿por que no afrontarlo con humor?

 

La situación no había cambiado, la chica se enfadaba más por momentos. Hasta que en un momento soltó algo así “Eres un mierdas Miguel” Y ahí mi carcajada fue aún más sonora. En un momento de silencio le dije que lo sentía mucho, pero que yo no era Miguel, que ni siquiera era de Madrid y que si se sentía mejor yo también odiaba a Miguel.

 

La pobre chica se puso roja, callada y se tapaba la boca. Intenté ponerselo fácil. Cuando conseguía hablar sólo repetía “perdon” en bajito y muchas veces. Mi actitud y mis frases eran de que no pasaba nada. Le invité a sentarse hasta que se le pasase el sofoco e intentaba que ella viese lo gracioso de lo que acababa de pasar. Me pedía perdón cada minuto aproximadamente. Luego me contó algo de un tal Miguel que se parecía a mí y que se ve que se había portado un poco mal con una amiga suya. Dejando a un lado la negatividad me presenté e hice que se presentase. Al final mi tarde a solas se había convertido en una anécdota divertida. Ella al rato empezó a sentirse comoda y empezó a vislumbrarse algo de mandanga.

Al día siguiente tenía que volver a Valencia y la chica no me volvía loco, no le pedí siquiera en movil por qué cuando voy a Madrid no tengo mucho tiempo; pero a veces el azar dispone quien es nuestro compañero de sobremesa.
Os dejo con Perry Farrel, uno de las grandes estrellas del grunge de L.A. que ahora ha experimentado con esto y ha salido una cosa muy chula.

 

 

Conocerse en 5 minutos

Tenía una preciosidad de chica a mi izquierda. Castañita, ojos claros, labios gigantescos, gorrito de lana color rojo, probablemente de unos diecinueve añitos, con un halo de inocencia encima. Pura poesía para los ojos de cualquier ser humano. Ella se miraba con un chico muy atractivo del andén de enfrente.  

Miraban al suelo y otra vez sus miradas se cruzaban, luego al móvil y de nuevo choque de miradas. Daba gusto verlos. Era un baile juvenil y sensual de interés y vergüenza. Toda mi atención estaba centrada en ellos. Ambos esperaban que pasase algo mágico que hiciese que pudiesen decirse lo que realmente pensaban. Sonreí pensando en cuan distinta sería la situación con alguno de mis alumnos en aquel andén. Toda la magia se acabó cuando llegó el tren de la vía de enfrente y desapareció aquel chaval.

El gesto de la chica se hizo más aburrido. Cambió de canción en su Mp3 y miro hacia el infinito. Pensé en lo triste que era que esas dos personas se encantasen y no fuesen a conocerse. Me dio mucha pena que las personas bloqueemos constante nuestra felicidad por motivos varios:

-El chico ese era muy guapo, ¿verdad?

Su boca se abrió de forma bastante cómica, se quitó un auricular y de su boca salió una voz tosca, dura, cómo la que debe utilizar Lady Gaga cuando le dice a su chofer que llegan media hora tarde

-¿Perdona?

Sonriendo le repetí que ese chico era muy atractivo. Con un tono más despectivo aún que antes me dijo que no sabía de qué le estaba hablando.  Decidí que ese encuentro iba a servirle a esa chica para algo.

-No se cómo te llamas, no se de donde eres, pero observando a los demás puedes conocer cosas de ellos. Cómo por ejemplo, yo se de ti que el chico ese te ha resultado muy atractivo y que cuando te miraba a los ojos te sentías más mujer y que cada vez que apartaba la mirada te sentías un poco mal. Estabas deseando que no apartase la mirada.

La chica cambió su cara. Estaba roja. Me miraba pero parecía que su mente estaba completamente absorta por mis palabras. Pasaron un par de segundos hasta que reaccionó con palabras

-¿Haces esto siempre? ¿Eres un freaky del metro o algo?

Me reí. Ahora tocaba presentarse, dejar de ser un desconocido para pasar a ser alguien con nombre y identidad. Pero quería seguir jugando.

-Soy un chico que quiere que la gente empiece a hacer las cosas que les hacen feliz. Por ejemplo, hace dos minutos ni me habías mirado y ahora te empiezo a resultar interesante y hay algo en ti que te pide que lo digas pero no lo haces. Deberías empezar a hacer caso a lo que te pide tu cuerpo desde dentro.

Volvió su estado de shock. Su cara estaba completamente roja y tuve que aguantarme la risa. Me sonó el móvil. Era un whatssup de mi novia. Eso me hizo sentir algo más de empatía por la chica que estaba a mi lado, decidí bajar la intensidad para que no le diese un ataque al corazón, pero antes de que yo le dijese algo ella me dijo para mi sorpresa

-¿Y que más cosas haces?

La chica había cambiado al “modo mandanguero”. Se incorporo y su cuello ya no estaba girado sino que dirigió su cuerpo hacia el mío. Si me hubiese incorporado hacia ella el modo “juguemos” se habría activado, pero no era mi intención darle una dirección sexual a la interacción. Preferí mostrar a esta chica que podemos abrirnos a los demás.

-Antes de que yo te diga que más cosas hago. Háblame de que cosas te gustan hacer a ti. Además de los chicos, ¿que te hace feliz?-La chica se río y se puso a hablar. Seguía sin preguntarle el nombre ni decirle el mío, lo que en cualquier caso habría provocado desconfianza, pero la situación era única para ella.

La chica me hablo de su carrera, de su viaje planeado a los pirineos con no sé que amiga de la carrera…estuvo durante unos tres minutos hablando. Apareció mi metro. “Aeroport” y me levanté. La expresión de la chica era ansiosa, me preguntó cómo me llamaba y le dije que “Jose”, ella me dijo que le dijese mis apellidos para buscarme en Tuenti.

-No tengo tuenti. Lo que tienes que hacer es saludar al próximo chico que te guste en el andén de enfrente. Por cierto, me pareces una chica encantadora y vas a volver loco a cualquier hombre que te conozca.

Me subí al metro en dirección a otra aventura, a otro taller, esta vez era Sevilla la ciudad que me esperaba. Le ordene a mi teléfono que pusiera “Fields of Joy” de Lenny Kravitz y saludé a mi chica por whatsapp. Después pensé en cuantas oportunidades de conocer a personas maravillosas hemos dejado pasar los que alguna vez hemos sido el chico o la chica del andén de enfrente.

 

USA

Seducir. Para mí seducir es equivalente a comunicar. Pero, revisando mis aventuras y anécdotas varias, he caído en la cuenta de que no ha sido ni una ni dos veces en las que he seducido sin compartir idioma con la otra persona. ¿Como seducir en situaciones en las que no controlas el medio de comunicación? Os voy a contar mi historia con llamémosla Chan Hoo Wing.

 

Era Julio del 2010. Pasaba probablemente el mejor mes de mi vida en Orlando, trabajando para la Universidad de Florida y disfrutando de la compañía de gente de alrededor de todo el mundo. Para conseguir esa oportunidad exageré en la entrevista un poco mi nivel de inglés. Exagerar es un verbo más bonito que otros que podría utilizar.

 

La cuestión, lo había conseguido. Estaba en USA, la cuna del rock, del baseball, viviendo en un apartamentito propiedad de la Universidad y disfrutando como nunca. La seducción era parte de mi día a día, mujeres de todos los países estaban en el mismo programa que yo; compartía tiempo y disimulaba mi carencia del idioma ante nacionalidades diversas. Os contaré muchas historias de ese mes, pero hoy me centraré en mi amiga Chan.

 

Llevaba dos semanas en USA y poco sabía de ella. Sólo que era taiwanesa y que allí tenía un novio taiwanes. Su edad, veintisiete años no correspondía con su físico, que aún guardaba un aire adolescente. Su profesión era la de administrativa. Habíamos cruzado un par de palabras tímidas y sinceramente, ella ya había cautivado mi atención, por exotismo, por sensualidad y por un físico que llamaba mi atención.

 

Estábamos de excursión en algún parque temático de esos que tanto gustan a los estadounidenses y una rusa ya estaba echándome broncas como si de mi pareja se tratase. Así que necesitaba un cigarro (horripilante hábito que tengo que dejar). La vi sola, sentada en un banco y con mi pauperrimo inglés la invité a acompañarme. “I don´t smoke” “I know, but I want to talk with you about something” (Lo sé, pero quiero hablar contigo sobre algo). Mi reacción no le dejaba opción a no venir.

 

Anduvimos hasta el rincón que tenían para fumadores. Allí ella se me quedó mirando con apatía. Y allí intente explicarme como pude. “Well, the last days I was looking at you and…” Su expresión era parecida a “Tío, no entiendo nada de lo que me dices”

 

Segundo intento. “So, I´m a boy, and you are a girl, a very special girl…” Su cara ni se inmutaba. Si quería conseguir algo no sería con mi famosa habilidad verbal. Así que vencí todas las barreras que mi cuerpo y cerebro podían tener y la besé en la boca. Eso demostró mi interés en ella de una forma directa. Fue un beso corto. Ella se quedó paralizada. Volvió la tranquilidad a mí. Lo había hecho. Sonreí y le dije que ya podíamos volver. En silencio caminamos hasta donde se encontraba el grupo.

 

Durante el resto del día nos cruzábamos miradas y yo le sonreía. Le hice un par de comentarios graciosos sin referirme a lo que había pasado horas antes. La diversión conmigo la tenía asegurada. Me sentía cómodo con la tensión, eso muestra seguridad y resulta atractivo.

 

Al final del día un autobús nos dejó en los apartamentos donde yo vivía. Ella se acercó a su coche para dirigirse a otra zona donde ella dormía. Cuando me aseguré de que la gente ya no estaba delante, me fuí hacía ella. “¿Por qué no te quedas un rato en la piscina?” “¿Por qué me has besado antes?”

 

 

“Porque era lo que realmente quería hacer” . Ella dudó y se metió en su coche. Yo seguía sonriéndole, con actitud comprensiva, sin inmutarme, sin reactividad, sabía que iba a ser difícil. Mi sonrisa se amplió cuando antes de irse me dijo “Voy a por el bañador y vengo”.

 

Cuando ella llegó, yo estaba en la piscina. Estaba preciosa. Se metió en el agua. La gente jugaba y reía alrededor, pero yo y ella estábamos hablando de nuestras emociones en USA; dedicamos media hora a conocernos. Yo hablaba de todo lo que estaba sintiendo, de la magia del rock, de la increible energía que sentía. Ella sobre la oportunidad de conocer un mundo tan distinto como el occidental. La invité a mi cuarto para enseñarle las fotos de mi ciudad y demás. Estaba justificadísimo, por el hecho de que estábamos mostrándonos quienes éramos y de donde veníamos.

 

 

Ella accedió. Una vez en mi cuarto volví a besarla. “Álvaro, no creo que debamos hacer esto”. “Es una pena, porqué desde que te he dado el beso yo creo todo lo contrario”. El resto podeís imaginaroslo.

 

Las siguientes semanas ella me ayudó mucho con mi inglés. Compartimos nuestras culturas y muchas más cosas. Chan Hoo Wing. ayudó y mucho a que mi experiencia en USA sea inolvidable y espero algún día poder volver a verla.

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