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La primera cita: Qué hacer para tener éxito

By 25 septiembre 2020No Comments

Cómo evitar los nervios en una primera cita

Todo ha ido bien. Él por fin se ha decidido a quedar contigo, ella ha aceptado tu invitación. Quizás llevaras tiempo pensando en proponerle una quedada, o haya sido fruto de la casualidad. O que te hayas armado de valor y a esa persona que crees podría tener un lugar fundamental en tu vida por fin le has propuesto quedar… y ha aceptado. 

SENTIR NERVIOS ANTE LA CITA

evitar los nervios en una primera citaEn todas esas situaciones nuevas vas a tener un cierto nivel de nerviosismo.  De acuerdo, en algunas puede que más que en otras, y esto va a depender de un montón de factores: cómo te guste esa persona, tu experiencia en tener citas, entre otros. Pero algo de nervios va a haber. Sin embargo puedes disminuir esa ansiedad, sentirte más segura o más seguro y a aprender recursos nuevos, comenzando ahora mismo. Pero lo que te voy a proponer en este primer consejo es muy sencillo: felicítate. Prémiate por poder tener esa experiencia, por haberte atrevido a pedirle una cita, por haber superado tus miedos y haber aceptado un encuentro. Te estás atreviendo, te estás exponiendo… ¡estás viv@ y acumulando nuevas experiencias! Siente que estás aprovechando momentos y haciendo unas de las cosas que te hacen sentir bien: salir, quedar, conocer a alguien.

ÁBRETE A LA EXPERIENCIA

relajarse antes de una citaYa tienes algo ganado. Quizás mucho. A veces se nos olvida que cuando alguien decide quedar con nosotros es porque lo ha decidido libremente, que nadie le ha obligado y que algo ya le llamó la atención de nosotros. Quizás que nos viera como a alguien confiable, o le gustara nuestro sentido del humor, o lo elegantemente que vestimos. O varias cosas combinadas y desea saber más. En todo caso, esto debería de servir por si solo para tranquilizarte: aquí hay algo bonito y especial en las primeras citas. Es esa magia de descubrir de verdad a quien tenemos delante y permitir que nos descubran a nosotros. Esa chispa en el hecho de acercarnos a otra persona y ver nuestras afinidades y que nos podemos aportar mutuamente. Y eso, el hecho de aceptar tu invitación o de tu aceptar la suya ya lo tienes. Segundo consejo: ábrete a la experiencia y disfruta.

ALGUNOS CONSEJOS PARA SENTIRTE MÁS SEGURO O SEGURA

Será importante que puedas sentirte más segur@ en dicha cita. Aquí entra lo básico: que cuides tu estilo, ropa, perfume etc. Todo ello ya sabes que es importante. Sin embargo, quizás puedas sacarle más partido a tu personalidad. Es importante conocer cada vez mejor qué es lo que uno tiene que ofrecer al mundo, de manera cada vez más pulida y acertada. Cuestión de autoestima y seguridad en un@ mism@, lo que te hará afrontar con mayor relajación tus citas. Vamos a proponerte aquí uno de los ejercicios que a tal respecto podemos realizar:  

  1. Escribe el mayor número de palabras o frases que te describan.
  2. Señala con un + o con un – lo positivo y lo negativo, respectivamente.
  3. Haz dos columnas. En la izquierda pon lo negativo y deja espacio a la derecha para rectificar, siguiendo las siguientes reglas:
  1. Tacha los términos claramente peyorativos.
  2. Usa un lenguaje preciso (“despistado/a”, ¿qué quiere decir exactamente?)
  3. Usa lenguaje específico, no general (borrar las palabras “todo”, “siempre”, “nunca” etc.)
  4. Encuentra excepciones a tales características.

  Felicítate, disfruta y saca punta a tu personalidad. Sigue estos tres consejos y afronta tu nueva primera cita de manera diferente. ¡Ánimo!

 

Primera cita: ¿Qué me pongo?

¿Qué pesa más,  “la belleza está en el interior” o, “la primera impresión es la que cuenta”?

Si nos ponemos filosóficos podemos tirarnos horas profundizando en el asunto, pero si hablamos de primeras citas, la respuesta es demoledora y no admite discusión: La primera impresión es la que cuenta.

Si para una entrevista de trabajo tu carta de presentación precede a tu currículum, en una primera cita, el primer golpe de vista que ofrezcas precede a toda tu personalidad al completo. Una primera impresión desafortunada puede echar por la borda toda una serie de afinidades que no están a flor de piel.

No se trata de ser superficial el hecho de preocuparse por el mítico “¿Qué me pongo?” sino una verdadera odisea que, aunque algunas tenemos la suerte de llevar en la sangre, para otras puede convertirse en un verdadero suplicio. Por eso voy a hacer un pequeño resumen de algunas de las dudas más frecuentes que se nos pueden presentar sentadas frente al armario sobre dos situaciones básicas: El calzado y una primera cita diferente.

Lo más importate es saber donde vamos. Mi madre siempre me decía que la elegancia consiste en saber que ponerse para cada ocasión. Es decir, ni vamos de taconillo a la montaña, ni de chandal al cine. Por eso es fundamental tener en cuenta el sitio donde vamos a ir y elegir la ropa de acuerdo a ello.

El zapato de cenicienta

Lo segundo es que estemos cómodas con la ropa que elijamos. Se trata de ir atractiva pero no disfrazada. Es mejor que elijas ropa que ya tenías y que conozcas como te mueves con ella que algo comprado especialmente para la ocasión. Sobretodo si se trata de zapatos, ya que no hay nada peor que estar preocupándote de cómo te duele el zapato, o ir a pasear con unos tacones de 11 centímetros que te van a dejar lisiada. 

Aunque a la larga no importa que tu pareja sea más bajita que tú y a los chicos dejará de importarles, muchos se sienten intimidados por una mujer más alta que ellos, ya que les va a tocar de cerca la autoestima. Aunque no tengas que borrar los tacones de tu vida, si tu cita es bajita o igual de alta que tú, más vale que optes por un zapato plano que te deje a la altura de sus ojos. Ya no solo por no atacar su sentimiento de macho protector, sino también porque te facilitará jugar con las miradas y dar un aire de niña inocente que si le sacas dos cabezas va a resultar complicado.

Si optas por tacones porque la altura no es un problema, vigila lo dicho anteriormente, que se trate der un zapato que le tengas el punto tomado y que sepas que no te va a martirizar toda la cita.

La primera cita como deporte de riesgo

Si resulta que vamos a tener una cita original, de senderismo por la montaña, o similares, que no cunda el pánico, ¿Se puede causar una buena impresión en ropa deportiva? ¡Por supuesto!

Elige un pantalón de tela elástica, similar al legging pero resistente, que marque tu figura si te sientes segura haciéndolo, u opta por las mallas de cadera baja y tipo yoga si prefieres dejar más a la imaginación. En cuando a la parte superior, si es verano, camisa tipo espalda nadadora siempre quedan muy bien y dejan lucir un generoso escote sin miedo a que se mueva del sitio, por el patrón de la camisa. Para las más atrevidas incluso un top corto puede ser una opción. En invierno, jerseis anchos, jerseis anchos y calentitos everywhere. A ser posibles de colores vivos que favorezcan tu tono de piel o cabello, y que quedan muy naive con pantalón estrecho, dando sensación de vestidito. Calzado adecuado al tipo de deporte.

Pelo recogido. Si vas a hacer deporte no me vayas de pelo pantenne porque no es el momento. Pero puedes optar por unas trenzas o un recogido suelto, que siempre es muy femenino. Algunos mechones alrededor del rostro suaviza la faz y da juego con el moviemiento.

El maquillaje neutro. Que corrija imperfecciones pero que parezca que no exista. Si quieres llevar rimel, que sea trasparente, sino, no te pongas. Agua, sudor y montaña (por las corrientes de arena) son malos compañeros para la máscara de pestañas. Labios de un color natural, y el brillo completamente prohibido: Parecerás la barbie ciclista.

 

Y no me cansaré de repetirlo: Aunque yo diga misa, lo más importante es que os sintáis cómodas con la ropa que llevais  y que os deje ser vosotras mismas. Además de que cada cuerpo es un mundo y no a todos nos favorece lo mismo. Si necesitais ayuda más específica ya sabeis que tenemos apartados para poder atenderos de forma personalizada.

 

Consejos para una primera cita

Ya hemos dejado claros algunos conceptos básicos a la hora de vestirnos para una primera cita un tanto movidita. Pero bueno, la mayoría de primeras citas que tenemos son (no sé si por gracia o por desgracia) mucho más tradicionales. Léase: Cine, café, cena, concierto, teatro… De hecho el cine es una de las más socorridas. Y bueno, puedes sacar varios datos importantes: Sus gustos cinéfilos, su capacidad de discusión después de qué le ha parecido la película… En resumen, su nivel cultural medio. Pero también es cierto que las dos, tres horas de cita, las vas a pasar principalmente callada mirando la pantalla, y eso es desperdiciar mucho tiempo de conocerse en un primer contacto. Aunque también es verdad que si lo que buscas es un (tomándolo prestado de Helio) “si te he visto, te desvisto”, es ideal, porque matas un tiempo prudencial en silencio, luego un “Eh, se ha hecho tarde, ¿Vamos a cenar algo?” y el resto, es cama.

Pero yendo a lo que vamos, ¿Qué nos podemos poner para ir al cine? Yo soy muy detallista (y eso es lo que me granjea el mayor éxito: Saber observar). Es bastante importante que veamos que película ha escogido o ha sugerido (aunque luego hayamos llegado a un acuerdo). Imagínate que él te sugiere ir a ver (no me voy a poner a mirar la cartelera, así que voy a echar mano de películas que recuerdo): Alien. Bien, ¿Qué podemos deducir de esto? Seguramente prefiera una chica cañera que una flor de otoño. Por ejemplo, unos vaqueros ajustados, botas negras, camiseta informal ajustada, y una cazadora, por ejemplo:

Pero y si el chico de entrada nos dijera de ir a ver… El árbol de la vida. Si aparecemos como el caso anterior seguramente no creo que el chico ponga mala cara (obviamente), pero ¿Podemos mejorarlo? Sí. Estamos ante un chico bastante peculiar, y está arriesgando mucho con semejante elección. Es muy probable que nos esté llanamente poniendo a prueba. Un chico nonos dice  lleva a una chica a ver eso si no espera tener una conversación sobre la película después. Así que, warning, girls. Este tio quiere ver si podemos ser una buena compañera a medio plazo.  ¿Optar por una cañera despreocupada? Nanai. Mucho mejor una chica enigmática y atractiva. ¿Cómo conseguir este look? Onda romántica en el pelo. Camisa blanca o color muy suave, de botones, o de tela, sin ser ceñida, pero tampoco un saco. Complementos, complementos everywhere (sin parecer un cantante de rap). Me refiero a algún colgante, pulsera, un anillo. Y lo más importante: Complementos CURIOSOS. Es decir, que signifiquen algo, al menos, para ti. En mi caso eso es fácil porque no me pongo algo encima solo porque sea moda y os recomiendo que cosntruyais vuestro armario con un criterio personal, de manera que todo tenga vuestro sello. Y si no sabeis, paciencia y aquí estoy para echaros un cable. ¿Pantalones? Los vaqueros son muy socorridos, nunca van mal. Otra opción es un pantalón claro o una falda (FALDA, no CINTURÓN).  Si es una falda, yo optaría porque NO fuera vaquera, aunque bueno, la tela vaquera es un comodín, como ya he dicho.

Me podría extender forever and ever, pero vamos a un último caso estereotípico: El chico nos invita a ver una comedia romántica/historia de amor. ¿Quiere decir que es un romántico empedernido? Puede. Pero lo más probable es que sea un chico sensible y que se preocupa por qué puede gustarte a ti. Pero si busca una chica sensible, ¿Porqué no dársela? Pelo recogido, despejando la cara, pero enmarcando el rostro, mechones sueltos y recogido bajo, trenza o trenzas, o coletas sueltas, nunca un recogido tirante y sin nada en el rostro: Parecerás una institutriz. Colores alegres, pero suaves, algún detalle en el cabello. Vestidos, camisas con bordados o puntillas, faldas vaporosas, leggins con algún jersei  de lana trenzada… Mejor zapato que bota, y los de cordones dan cierto aire infantil. Medias tupidas para inviernos, transparentes en verano (Inciso: Medias de red NUNCA, BAJO NINGUN CONCEPTO, EN NINGUN ESTILO. Están completamete out of service en el armario actual).  Os dejo un pequeño ejemplo: 

Y creo que con esto ya os he dado demasiado la vara.  Aunque me gustaría hacer una aclaración: Los estilos teneis que adaptarlos a vosotras, no vosotras a los estilos. Ya que si os ponéis algo con lo que no os sentís cómodas, lo que os sentireis es disfrazadas, y eso, se reflejará en lo que transmitís a vuestra cita.

 

Preparando la primera cita

Así pues, hemos conocido a la chica en cuestión y ¡bingo! hemos fijado un día y hora para volver a vernos. ¿Y ahora qué? ¿Ya podemos relajarnos y dejar que las cosas surjan? Quizás en ocasiones sí, pero como casi todo, lo ideal es planificar nuestras primeras citas para incrementar las posibilidades de que salgan bien y pasarlo lo mejor posible.

 

Para empezar, no está de más recordar que no hay dos citas iguales de la misma forma que no hay dos chicas iguales. ¿La conocimos en un pub, charlamos y nos dimos el teléfono? ¿Nos ha llamado ella para quedar? ¿Hubo sexo aquella misma noche? ¿Ha surgido a través de una web de contactos? ¿Hemos tenido que currárnoslo mucho para quedar con ella? Según el caso, deberemos plantear la cita y nuestros objetivos de una forma u otra.

 

Pero CUIDADO CON PLANIFICAR DEMASIADO. La mayoría de los hombres tienden a pensar en las primeras citas como una serie de pasos que hay que dar hasta conseguir besarla. Creemos que lo hacemos porque ellas lo quieren así pero en el fondo lo estamos haciendo por nosotros, para sentirnos más seguros y creernos que estamos reduciendo las posibilidades de rechazo. Y también porque el protocolo social nos lo ha enseñado de esta forma.

 

En las ocasiones en las que ya haya cierta atracción y tensión sexual, lo único que conseguiremos con esa actitud es marear la perdiz. En esas situaciones ellas no necesitan que sigamos el típico protocolo de cita. Les puede llegar a aburrir. Entonces, nada resulta más divertido y productivo que ponerle una dosis extra de picante, cachondeo y dirección sexual a la cita. Nos ahorraremos mucho tiempo y nos desmarcaremos del resto de hombres con las que haya tenido citas. Eso sí, calibrad siempre primero sus necesidades y si os da más seguridad ir paso a paso, adelante.

 PASOS PARA PREPARAR UN PRIMERA CITA (1 al 5)

Volviendo al tema, en éste y en los próximos posts vamos a desarrollar uno a uno y de forma secuencial aquellos aspectos a tener en cuenta para preparar una primera cita a conciencia.

  1. Cómo evitar plantones de última hora. Poneos en su piel. Generalmente os conocerá poco o muy poco y aunque pudiera sentirse atraída por vosotros, lo normal es que le surja alguna duda. ¿Me plantará y me sentiré ridícula? ¿Será un loco? ¿O un tío muy aburrido? ¿Iba yo bebida esa noche? En estos casos puede ser que nos dé plantón.

Para minimizar las posibilidades de que nos deje colgados, yo os recomiendo que cuando acordéis la fecha le digáis que la llamaréis el mismo día de la cita. El pretexto puede ser terminar de concretar la hora, por ejemplo. Llamándola el mismo día de la cita lograréis que os oiga la voz, que se tranquilice y que le parezcáis una persona más próxima y conocida. Es difícil plantar a alguien con quien acabas de hablar hace sólo unas horas. Intercambiar los facebooks antes de la cita también ayuda, ya que así nos vuelve a ver y dejamos de ser un recuerdo lejano.

 

  1. ¿Y qué me pongo? Sobre la ropa que debéis elegir no hay mucho que decir. Poneos algo que os guste y que os siente bien (no lo que vuestra madre dice que os sienta bien). Lo único que hay que tener en cuenta es que no se debe cambiar radicalmente de estilo frente la manera en que os conoció. Si ibais muy pijos no aparezcáis de ángeles del infierno. La idea es que si le gustasteis vestidos de una forma, en la primera cita llevéis una indumentaria parecida siempre que sea posible. No se llevará sorpresas y se sentirá más relajada. Y le seguiréis gustando.


PASOS PARA PREPARAR UN PRIMERA CITA (3 al 6)

 

  1. Controlar los nervios. ¿Estamos nerviosos antes de volver a verla? ¿Creemos que nos quedaremos en blanco y no sabremos que decir? En primer lugar, debéis saber que aunque estemos muy nerviosos ante la inminencia de ese primer reencuentro, ella lo estará tanto o más que nosotros. Por muy guapa que sea. Si recordáis esto seguramente os sentiréis más seguros y controlaréis mejor vuestros nervios. Y aparentemente tiene más riesgo para ellas quedar con un hombre que para nosotros quedar con una mujer. Así que de entrada sonreíd, miradla a los ojos y lograd relajar la tensión.
  2. Pasar a recogerla. Este es otro tema de debate habitual. ¿Quedamos directamente en el sitio? ¿La pasamos a recoger a pie y damos un paseo antes? ¿Nos recoge ella en coche o nosotros? Es una simple cuestión de preferencias, pero puestos a ser exigentes, prefiero ser yo quien pasa a recogerla por su piso, ya sea a pie o en coche. Es más caballeroso, evitamos tener que esperarla y además nos permite conocernos un poco más previamente. Eso sí, sed puntuales.

Por otro lado, recogerla en nuestro coche nos permite controlar la música que suena durante el trayecto. Y a veces puede ser importante. Os recomiendo tener una selección variada y escoger algo animado que pueda ser de su agrado si tenéis una idea de sus gustos musicales (el lugar donde la conocisteis y su indumentaria os darán pistas). Acertando con la música crearéis conexión con ella y os verá todavía más próximos. Evitad canciones tristes, baladas o cualquier cosa que les pueda recordar algún exnovio, mejor música con mensajes positivos. Ahora mismo se me ocurre Today de Smashing Pumpkins. Mmm… voy a escucharla un rato.

  1. ¿Espectador de la película subtitulada? Sí, gracias. Hay pocos momentos mejores para utilizar el espectador de la película subtitulada que en las primeras citas. Observemos: ella está con nosotros, se ha puesto guapa y hemos quedado para conocernos más. Eso tiene pinta de que a lo mejor le hemos gustado o le generamos interés, ¿verdad? Pues que no se nos olvide. Ella está allí porque quiere quedar con nosotros, nadie la ha obligado, así que actuemos como si estuviéramos teniendo una cita y no como dos amigos que quedan para contarse su vida o dar un paseo. Eso significa que nuestra actitud debería ser la de ver si podemos  gustarnos más y en última instancia hacer explícito y evidente nuestro agrado mutuo besándonos. O algo mejor.
  2. La cita es nuestra responsabilidad. O así debería ser en la mayoría de casos. Sobretodo si la invitación para quedar ha surgido de nosotros. Entonces es responsabilidad nuestra planificar la primera cita. Dónde iremos, qué haremos, de qué hablaremos y cuánto rato estaremos son factores que debemos controlar. Y creedme, acostumbra a ser mejor así. A las chicas les suelen atraer los hombres responsables, decididos y con las ideas claras, por lo que no está de más empezar a demostrarlo de inicio.

Tras pedir feedback de algunas primeras citas que he mantenido, casi todas han coincidido en que lo que más les gustó fue que yo manejara el cotarro y tuviera claro qué había que hacer. Ella sólo tenía que dejarse llevar. ¡Ojo! Siempre con sentido común, si es vegetariana no insistamos en llevarla a un restaurante de parrilladas argentinas.

 

PASOS PARA PREPARAR UN PRIMERA CITA (7 al 11)

7. ¿Dónde vamos?

La hemos pasado a recoger y ahora tenemos que ir a algún sitio. Como decía Helio en su post “Pasarlo bien en la primera cita”, es fundamental ir a lugares donde podamos divertirnos con ella. Nuestro objetivo es que lo pasemos bien conociéndonos y el entorno nos puede ayudar mucho si sabemos aprovecharlo. Podemos ir a tomar algo en un pub temático que nos sorprenda, a cenar en un restaurante exótico donde cada plato sea una experiencia, a dar un paseo por una feria gastronómica, a ver una exposición atrevida, etc.

Cuidado con los sitios con un exceso de estímulos y distracciones para nuestros sentidos como conciertos y carreras de fórmula 1. O ir a ver una película al cine. En esos lugares será difícil aprovechar el tiempo para hablar y conocernos más.

En resumen, elegid algo sorprendente y curioso donde se pueda hablar. Sed imaginativos.

 

8. ¿De qué hablamos?

Mucha gente cree que no tiene buena conversación o teme quedarse sin nada que decir. Aquí la respuesta es fácil: hablad de ella. A todo el mundo nos gusta hablar de nosotros mismos y sentir que nos escuchan. Y probablemente a ellas todavía más. Pero ¿cómo hacer que no parezca un interrogatorio? Pues intercalando nuestra conversación a medida que vaya sacando temas y vinculándonos con ellos, así de simple.

¿Y de qué no conviene hablar? Suele haber cosas que es mejor no tocar como ex parejas, fracasos amorosos, triunfos sexuales, etc. Es el momento de conoceros en vuestra mejor versión, aprovechadlo.

Tampoco debemos llenar todos los silencios. Podemos usarlos para evidenciar de forma divertida que ahí esta pasando algo entre los dos. “Anna, te das cuenta del silencio que acabamos de formar juntos (gracias Kike). Qué bien nos podemos llegar a compenetrar, ¿verdad?

 

9. El triangulo de Helio. Crucial en la primera cita. De hecho es una actitud que deberíamos llevar con nosotros siempre, pero en la primera cita es básico que sepamos observar, comunicar y cualificar. Prestad atención a sus reacciones: ¿Parece cómoda? ¿Se acerca a vosotros? ¿Está cruzada de brazos? ¿Está más pendiente del entorno que de la conversación? Muchas veces estamos tan centrados en mostrarnos como tíos divertidos y atractivos que nos olvidamos de lo que nos está comunicando la persona que tenemos delante.

La forma en que nos comunicamos en función de lo que estamos observando también es importante. Si hablamos desde nuestras emociones y en primera persona la haremos más partícipes de lo que sentimos, nos expresaremos mejor y habrá menos puntos de desencuentro.

Y no os olvidéis que debemos cualificar gradualmente para justificar porqué estamos allí con ella. Qué encontramos único y especial de ella hará más creíble nuestro interés y posible deseo sexual.

 

10. Desmarcarnos del resto. Quizás lo más importante de todo. Si en la primera cita nos mostramos como un hombre que es capaz de sorprenderla habremos ganado muchos puntos. Aparte del sitio donde la llevemos y la conversación, una de las mejores formas de desmarcarnos es mostrando nuestro interés por ella condicionado a unas expectativas. Eso debería acompañarse de una sexualización gradual. Como habréis adivinado, a esto se le llama ser Directo Examinador. Debéis saber que muchos chicos arrastran sus dudas durante la primera cita y no terminan de dar el paso definitivo, con lo que ella puede llegar a imaginarse que no se deben gustar y ambos pierden la oportunidad de tener un romance fantástico. Desmarcaos con vuestra actitud directa y examinadora del resto de hombres con los que haya podido tener una cita, os lo agradecerán.

 

11. El beso. Soy muy poco partidario de no sexualizar durante toda la cita para terminar intentando besarla en el último segundo en el portal de su casa o el andén del metro.  Si nos rechaza en ese momento por el motivo que sea, es difícil que tengamos una segunda oportunidad ese mismo día para volver a intentarlo. Si por el contrario hemos sexualizado de forma gradual durante toda la cita, lo más natural y creíble será un apasionado beso antes de despedirnos. Yo os aconsejo que, aunque debéis calibrar qué necesita ella en cada momento, uséis las oportunidades que surjan para besarla. Si vais demasiado rápido ya os lo hará saber ella, pero si vais demasiado lento, lo más probable es que no os lo haga saber jamás.

 

Últimos consejos

Aquí te dejo unos aspectos extraídos de mi experiencia personal y algunos serán obvios y otros muy discutibles, pero me daré por satisfecho si os sirven para pensar en algo nuevo que hasta ahora no habías tenido en cuenta, aquí os dejo los enlaces a los anteriores artículos de la primera cita:

 

 primera cita

 

PASOS PARA PREPARAR UN PRIMERA CITA (12 al 15)

12. Guerra al aburrimiento. Imaginaos que la cita está yendo bien, lleváis una hora y media en la que os estáis conociendo y toda vuestra atención está puesta en lo que está pasando entre los dos. A partir de ahí sólo hay una cosa que pueda sabotearnos y que tenemos que evitar a toda costa. El aburrimiento.

A no ser que hayamos llegado a la fase de besos y arrumacos donde sobran las palabras, el último recuerdo de la cita es el que suele predominar después, así que lo ideal es que ella no lo recuerde como un momento de conversaciones banales y largos silencios.

Por ello y en esta situación, si empezáis a notar que la cosa decae, debéis ser vosotros los que deis por terminada la cita. También podéis cambiar de sitio sin marearla demasiado o proponer ir a vuestro piso si lo creéis conveniente. Cualquier cosa con tal de evitar caer en el tedio y estropear lo conseguido hasta el momento. No hay nada peor que quedarse en un punto muerto y que sea ella la que tenga que sugerir que concluyáis la cita. Pensad que se llevará a casa la sensación de haber tenido que despedirse de vosotros porque la cita estaba siendo interminable.

En ocasiones, una buena estrategia puede ser dar por terminada la primera cita en el momento de mayor auge, cuando notéis que ella se lo está pasando mejor. Hay que calibrar muy bien si es realmente necesario, pero de esta forma les suele quedar un recuerdo tan positivo que no ven el momento de volver a quedar con vosotros. Esto funciona especialmente bien con chicas muy atractivas y divas.

 

13. ¿Quién paga? Otro gran debate y aquí hay opiniones para todos los gustos. Yo creo que, si somos congruentes con la responsabilidad que hemos asumido durante toda la cita, debemos pagar nosotros. Suele ir de acorde con el rol de hombre que impera en la sociedad actual y demuestra que somos generosos. Y a ellas les suelen gustar los hombres dominantes y a la vez generosos.

Para evitar quedar como pagafantas, yo os aconsejo pagar pero a cambio de algo. Mostrad que no vais regalando vuestro tiempo y dinero indiscriminadamente pero que sabéis ser generosos. Lo ideal es pagar la primera vez y, si luego decidimos ir a tomar algo más, indicarle que entonces nos va a tener que invitar ella. O acordar que en la próxima cita paga ella (entonces dejad que sea ella quien escoja el sitio, para que os lleve a un lugar de acorde con sus posibilidades económicas y no haya sorpresas).

Como siempre, podéis jugar el momento de pagar con diversión y quitando hierro a la situación.

 

14. ¿Y luego qué? Supongamos que todo ha ido bien aunque sabéis que no va a haber sexo en esa primera cita. Probablemente también os habéis besado. Pues entonces lo siguiente es abonar el terreno para que aún le quede un mejor recuerdo nuestro y la siguiente cita no se haga esperar.

Si la podéis acompañar a casa en coche, es caballeroso bajar y acompañarla hasta el portal. Esperaos hasta que entre dentro para marchar, empezará a comprender que os preocupáis por ella. Además, podéis aprovechar el momento justo antes de despediros para daros un largo y apasionado beso en su portal. Es muy romántico y también congruente si habéis estado sexualizando y mostrando vuestro interés de forma gradual durante la cita. También puede ser un buen momento para hacer un intento de subir a su piso, si lo deseáis.

Al despediros, suele quedar muy bien enviarle un mensaje al cabo de un rato simplemente diciéndole lo genial que lo habéis pasado esa noche con ella.

En el caso de que os hayáis enamorado mucho y ella marche sola a casa podéis pedirle que os haga una perdida al llegar. Se trata de alargar el impacto de nuestra presencia y mostrarnos como hombres seguros y protectores.

Claro está que la primera cita puede terminar acabando en sexo. Una forma de tantearlo es guardando un buen vino en vuestra casa y proponiendo ir a tomar la última copa allí, o ver una película de la que habéis estado hablando, por ejemplo. Si no accede sobretodo no os lo toméis mal. Simplemente quizás quiere conoceros más, se siente mal acostándose con alguien en la primera cita o no cree que vuestro interés sea genuino todavía, entre otras posibilidades. Dadle tiempo si lo pide.

 

15. Bonus track: citas turbo. Esto lo posteo después de haber tenido muchas primeras citas en las que he tenido que aprender mediante ensayo y error. No os lo aconsejo si no tenéis muy por la mano el tema ya que el tiro os puede salir por la culata.

Como decía en el primero de esta serie de artículos, nos han hecho creer que todas ellas desean el típico formato de cita tradicional. Pero no es del todo cierto.

En el fondo, lo que hacemos yendo poco a poco y cumpliendo estrictamente los pasos que se supone que debemos dar, es intentar minimizar las posibilidades de que nos rechace en el momento de besarla. ¿Por qué? Por falta de confianza en nosotros mismos. Por lo tanto, es una autoimposición nuestra, no suya. Ellas no necesitan forzosamente este tipo de citas. Así que si os sentís con la confianza suficiente, queréis ahorrar tiempo y calibráis que ella puede reaccionar bien, yo os aconsejo poner una marcha más. Saltaos pasos. Mostrad vuestro interés sexual abiertamente desde el inicio. Intentad quedar en vuestro piso. Probad a besarla en los primeros diez minutos. Os sorprenderéis con los resultados.

Os lo recuerdo: ella ha decidido estar allí, con vosotros, en lugar de estar con sus amigas, estudiando o en el gimnasio. Y les gusta tanto el sexo como a los hombres (o más).

 

Siete consejos para que vaya bien tu primera cita

trucos para que salga bien una cita

1 | El sentido del humor es tu amigo

De acuerdo, este consejo sí podría aparecer en Cosmopolitan y también aparece aquí. Por algo será. Estamos quedando para pasarlo bien, para reírnos, para desestresarnos. Todo lo que apunte hacia esa dirección va a ser bueno para ti, para la persona que tienes delante y para el éxito de tu cita.

Queremos personas alrededor que nos hagan reír y sonreír. Si ya tienes un sentido del humor bien desarrollado explótalo. Si cuentas buenos chistes felicidades, te va a venir bien; si no, el sentido del humor es algo mucho más amplio. Se trata de poder hablar de las cosas de la vida quitando hierro y aportando optimismo. Quizá tu sentido del humor sea irónico, extravagante, o te guste el humor blanco… sea cual sea utilízalo ya que te define. Potenciará el que tu cita vaya rodada y será como meter el turbo en la misma. Además si se produjera algún silencio o situación incómoda te sacará de apuros.

Mejora en ello: empieza por estimular el sentido del humor con tu propia persona y visita este artículo más vídeo de Luis: Reírse de uno mismo.

2 | Si eres uno/a más eres uno/a menos

secretos para tener exito en citaCreo que algo bastante extendido es el pensar que si estamos en la media en muchos aspectos vamos a gustar y a caer bien. Encajaremos. Ser algo simpáticos, ser algo cultos, estar algo en forma, ser originales en algo. Te propongo una alternativa a esto: si bien desde Egoland Seducción proponemos el tender a ser hombres y mujeres 360 grados, el trabajar los diferentes ámbitos de nuestra vida para mejorar y evolucionar en todos, si te quedas en un punto medio en todo serás uno más, serás una más. Y lo que nos interesa en nuestra primera cita es justo lo contrario. Que nos consideren precisamente lo opuesto: alguien muy alejado de ser uno más o una más.

Pongamos que te gusta hablar de viajes, pues hazlo. Puede que no te animes a hacerlo ya que temas aburrir a la persona; si lo cuentas de manera emocional no la aburrirás. Quizá seas una persona apasionada del tiro con arco, pero esto no lo hace mucha gente y queda raro. Cuéntalo también, si es tu pasión. Desmárcate y así dejarás huella.

Mejora en ello: Sedúcete a ti mismo. Este es nuestro taller orientado a encontrar y sacar tu mejor versión. Encuentra aquello que te diferencia, cómo proyectarlo sin máscaras y conoce al dedillo cuáles son tus fortalezas personales.

3 | Tu centro de atención está en quien tienes delante

Solo si pasa Obama en monopatín no seguirás prestando atención a quien tienes enfrente. O si lo hace Batman haciendo bicinudismo.

La atención de lo que está pasando no está en tu móvil, ni en el camarero o en la camarera. Aprovecho para comentar que si tienes una cita conmigo dejes el móvil aparte, a menos que sepas que tu tía Encarnita va a llamarte  porque esa tarde le decían si le tocaban en herencia veinte millones de euros. Tan desacertado sería pasar de quien tienes delante (o darle esa impresión) como sólo y excluidamente dedicarle atenciones a esa persona. Es decir, como en tantas otras cosas la virtud está en el término medio. Normalidad en este punto chicos y chicas. Se trata de comportarte con total naturalidad, si te apetece decirle algo simpático a quien os está atendiendo está bien. Pero de ahí a comenzar a flirtear con otras personas va un mundo, por ejemplo.

En algunos manuales de seducción se puede leer, basándose en el comportamiento “alfa” o de femme fatal, que el mostrar una ligera indiferencia, para ganar valor o para que quien tenemos delante no darle impresión de necesidad es adecuado. Piensa una cosa: ¿te gustaría que con quien has quedado te lo hiciera a ti? Ahí tienes la respuesta.

Mejora en ello: sabiendo como cualificar (elogiar de manera precisa) mejor a la persona con quien hemos quedado saldremos ganando puntos. Aquí te motivo a ver el Egolandswer de Javi sobre como cualificar de manera efectiva.

estropear-primera-cita

4 | Sexualiza

Si estamos en una primera cita y por tanto al quedar hemos oficializado la intención de “si hemos quedado vamos a ver cuanto podemos llegar a gustarnos” habremos de sexualizar. Sexualizar no sólo quiere decir el expresar cosas abiertamente sexuales si no añadir “chispa” a la conversación, diciendo lo que nos atrae del otro y mostrando que podría ser una pareja sexual. Varios ejemplos según chica, chico y cómo de avanzada y mandanguera va la cita:

Ella, al principio de la cita: “Creo que no te había visto esa chaqueta y la verdad es que te sienta muy bien” (no verbal: mirada pícara).

Él, al principio de la cita: “Sabes, mientras hablabas estaba pensando en que a la luz del día ese pelo negro liso te pega mucho y te hace elegante” (de repente, ligeramente inclinado hacia ella y mirándole el pelo con curiosidad).

Ella, avanzada la cita: “Al final va a resultar que siguen habiendo chicos interesantes y divertidos a la vez…” (más sonrisa).

Él: avanzada la cita: “Llevo un rato queriendo hacer esto (se acerca a ella y le huele cerca del cuello). Sabía que me iba a gustar”.

Sexualiza. Si la cita va bien, quien tienes delante lo estará esperando.

5 | Observa, comunica, cualifica

Triángulo de Helio: haciendo una metáfora culinaria aplicada a la seducción hablaríamos de una cita deconstruida. Reduciendo a lo que pasa en una cita, esto es sintetizando todo en lo que te tienes que centrar. Observar, comunicar y cualificar.

Estos tres verbos te van a proporcionar el material para estar a gusto en tu cita, ver las necesidades de la otra persona y de la interacción que vais construyendo. Ya hemos visto antes la importancia de cualificar; que la otra persona no se vaya de vuestro encuentro sin saber porqué te gusta. Respecto a comunicar, aquí lo que te diré que me parece importante en una primera cita es el tratar de en lo posible llevar un equilibrio en la conversación. Idealmente un 50 – 50%. Que nos conozcan y que nosotros conozcamos. Y en observar, puedes convertirlo en un juego divertido. ¿Qué temas parecen interesarle para hablar? ¿Cómo reacciona cuando te acercas? ¿Qué gestos característicos tiene al expresarse o moverse?

Mejora en ello: te podría decir que le preguntaras a Mariano Rajoy acerca del triángulo de Helio pero mejor le preguntas a su autor, a Álvaro, quien lo trabaja en un montón de materiales a tu disposición.

6 | ¿Cómo podemos llegar a gustarnos más?  

La primera cita puede ser el primer momento de una larga serie de encuentros que se alarguen en el tiempo. Podemos haber dado un primer paso para enamorarnos. Quizá no lo hayamos pasado del todo bien, o nos dé por pensar en nuestro ex novio o novia en el momento menos oportuno y decidamos de momento no volver a quedar. O puede que descubramos que tenemos intereses similares y nos dediquemos a la cría de conejillos de indias porque a ambos nos encanta, quien sabe.

El caso es que si hemos confirmado nuestra atracción inicial (si no, no habríamos quedado) algo que se suele pasar por alto es: ¿cómo podemos seguir gustándonos? Esto puede ser expresado de manera verbal o por nuestra actitud. Si llegamos a expresar algo similar a lo anterior en realidad nos estamos poniendo en una posición de fortaleza, ya que somos claros y honestos en nuestras intenciones. A esto le podemos añadir una mirada examinadora: no sólo quiero gustarte si no que quiero que tu me gustes más.

Mejora en ello: a veces darnos a conocer nos puede costar, ello mostrando que queremos gustar y que nos gusten más. En este vídeo hablé sobre cómo darnos a conocer más en una conversación.

7 | Que los nervios no atenacen a tu cita

relajarse antes de una citaLa clave que sostiene todas las demás. Que levante aquí la mano quien jamás se haya puesto nervioso o nerviosa en una cita. A todos nos ha pasado, hasta a los que querían hacer ver que no les pasaba.

Piensa en lo siguiente. Cuando vemos un dulce que nos gusta salivamos, queramos o no. Cuando entramos en casa por la noche, todo está apagado y oímos un ruido sospechoso nos sobresaltamos, queramos o no. Y cuando quedamos con esa persona que nos gusta ello nos estimula, queramos o no. Como base es así, pero es algo muy diferente a que ello no podamos manejarlo. Que los nervios no afecten al objetivo de la cita: que quien tienes delante deseando gustarte y que le gustes salga satisfecho o satisfecha.

Mejora en ello: este punto me parece tan importante que he escrito un  ebook entero para ello: 21 claves para relajarte ante una primera cita

Y lo más importante, ¡disfruta de tus citas y si te apetece cuéntamelo abajo en los comentarios!

Antoni

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