Cómo gestionar los nervios o miedos ante la persona que te atrae?

Sí amigas, y amigos… Esos nervios caníbales que nos surgen en la boca del estómago ante ese moreno con barbita de tres días o esa morena alta de pómulos esculpidos, kilométricas piernas y pechos engullentes.

Y es que la vida es así… tan intensa que nos regala nervios y miedos para que podamos saborear los momentos de tranquilidad. Y es que los contrastes tienen una función, yo diría que filosófica, tántrica, escolástica, mística y ¿por qué no? ¡Rejuvenecedora!

Tanta baba de caracol y semen de ballena para combatir nuestras arrugas cuando podemos hacerlo mejor entrándole a personas atractivas, sentir como se nos estira la piel a vosotras se os empitonan los pezones y a nosotros se nos encogen los testículos. Sin tener un estudio en la mano, me atrevería a decir que cada vez que nos acercamos a alguien que nos pone nervioso rejuvenecemos 3 dias. Hay infinidad de técnicas para combatir los nervios que estaréis hartos de escuchar o releer. ¡Bienvenidos ellos!

COMO superar los nervios conversacion

Pero hay una sensación que he comprobado durante estos años y es la obsesiva intención de hacerlos desaparecer en pos de una superación obligada.

-Tengo que superar mis nervios al iniciar una conversación o al proponer un avance en la relación para ser mejor. Y cómo los estoy sintiendo, quiere decir que todavía tengo que trabajar más.

Analizando un poco el patio… Nos daremos cuenta de que la industria de la autoyuda nos propone unos patrones muy dicotómicos sobre el tema:

Por una parte la cultura norteamericana sobre el éxito nos dice que debemos ser hombres de un éxito abrumador porque si no nos somos gusanos inmundos y las mujeres ejecutivas independientes y absolutamente resueltas sin ningún tipo de dependencia.

A nuestros amigos norteamericana, creadores de la cultura de los rankings, esclavos de la popularidad ya en los institutos les puede costar entender que los europeos y latinos tenemos una idiosincrasia un tanto más calmada. Somos más narcisistas y nos aceptamos de una forma menos exigente. Somos encantadores con algunos fallos…

-Sí, no somos perfectos… ¿qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo?…

Si somos de la cultura del vino, bailes pegados, sol y nuestra cuna son las bacanales romanas y el pensamiento autocrítico griego, y además luego nuestros hermanos latinos del centro y sur de América son cálidos, cariñosos, educados y corteses… ¿Por qué no decirles a las escuelas de desarrollo personal norteamericano..?

-Gracias, por los consejos sobre cómo tenemos que ser… Seguros, sin miedos, perfectos. Y sabemos que lo hacéis con la mejor intención, no por generar una necesidad y así poder vender más, sino porque realmente creéis en lo que decís.

Y que quede clara una cosa: Yo por METALLICA y BURGER KING MATO!!!!

Pero recibiendo tal cantidad de información sobre autoayuda, me siento con la obligación de poner un filtro para respetarme a mi identidad y cultura. Puedo coger lo específicamente útil de sus discursos sobre las necesidades y aportaciones para hombres y mujeres y hacerlo mío sin tragar a ciegas todo el discurso.

Y luego está la escuela oriental, tan atractiva por su pacífica estética y su espiritualidad contagiosa. En ella nuestro ego debe ser fulminado porque nos aleja de la paz interior, de nuestro potencial bienestar. La vida puede ser tomada como un regalo si eliminamos deseos bajos, energía no blanca, etc. Y mira que pueden aportarnos nuestros amigos orientales en elementos y técnicas interesantísimas…

Pero… ¡diablos! …

libro-egoland-comprar-descargar-ligar–Señor monje tibetano, ¿vive usted acaso rodeado de tías buenas? Entiendo que se puede ser feliz comiendo hierbas y practicando meditación. ¿Pero y si marca gol el Valencia club de futbol no me puedo alegrar? No me negaré, señor monje tibetano, que usted lo tiene más fácil para encontrarse con su espíritu si no tiene una terraza bajo de casa con cerveza de importación y  gente joven de espléndidas carnes mientras suena rock en los altavoces… Así pues…

Así que yo lo tengo claro, asumo lo interesante de cada extremo siempre recordándome quién soy, de donde vengo y a donde voy. Importar filosofías externas es como querer criar osos siberianos en Almería. Conozcámonos de verdad e incorporemos aquellas herramientas que realmente encajan con nuestra identidad y contexto.

Y ahora, al grano

¿Cuándo tengamos miedo o nervios delante de esa persona qué hacemos?

Pues podemos hacer lo siguiente…

Vamos a pensar que ya en el pasado, estando nerviosos nos atrevimos a hacer algo que queríamos hacer y acabó en éxito. Por ejemplo: hacer un exámen, una entrevista de trabajo o una anterior cita.

Vamos a pensar “tengo nervios” como la última vez que los tuve antes del éxito. Es sólo una fase más.

Vamos a pensar en alguien que admiramos. Quizá un actor, un grupo de música. “Nos estamos sintiendo como él o ella cinco minutos antes de rodar, actuar o tocar en el escenario.

Y es que desde mi punto de vista, lo importante no es focalizar la energía en intentar extinguir los nervios, sino en aprender a convivir con ellos de forma realista e inteligente.

Al hacerlo debemos premiarnos por haberlo hecho y poco a poco la convivencia con ellos será más agradable, hasta incluso apenas darse cuenta de ellos.

egoland

egoland

Psicólogo y sexólogo clínico. Escritor. Instructor más experimentado de seducción de España, Coodirector compañía de teatro Alacrà, Compositor de B.S.O. para cine y teatro. Luis Tejedor

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