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El amor y el sexo

By 24 septiembre 2020No Comments

Por estos lares hablamos mucho de Amor, de Sexo y de otros misterios de la naturaleza, pero hoy me apetece darle una mirada más profunda y racional, sacando a la pista a mi yo más científica.

Yo soy la primera que me devano los sesos y me paso muchas horas de libro en libro y navegando en las páginas de estudios médicos, psicológicos y sociológicos, tratando de estructurar una teoría que de una explicación a eso que nosotros llamamos amor. Voy a tratar de transmitir la visión que la psicología da a este sentimiento.

Tipos de Amor

No me voy a poner a hablar de corrientes, escuelas ni psicólogos famosos, porque no os interesa y no os iba a servir para nada acumular ese tipo de datos, sino que nos vamos a centrar en lo verdaderamente útil y práctico.

Se puede hacer una primera división básica entre amor compañero y amor pasional. El primero se trata de un amor más propio de la camaradería. En esta clase, hay muchísimo compromiso, lealtad y confianza, pero no hay pasión. Es el que sentimos por familiares o buenos amigos. Luego tenemos el Pasional. Este es el que llamamos romántico. Que es el que profesamos hacia nuestras parejas y es más explosivo que el amor previo. Este tipo de amor, está muy marcado por la sexualidad.

Teoría Triangular del Amor

Desde la psicología se ha intentado aislar los distintos componentes que podrían conformar la sensación amorosa. Así, se ha especificado como un triángulo formado por la pasión, la intimidad y el compromiso. Pero, ¿Qué es esto?

  • La pasión: La comprendemos como el deseo de relacionarse sexualmente con el otro a un nivel placentero y satisfactorio.
  • La Intimidad: Nos referimos a la capacidad de poder abrirse emocionalmente al otro.
  • El Compromiso: La seguridad de que esta persona no va a fallarnos, bajo ninguna circunstancia cuando la necesitemos.

Si combinamos estas tres cosas, podemos encontrar diferentes tipos de amor según predomine un componente u otro.

  • Confianza – Amistad: Solo hay intimidad, puede ser con un amigo, con un familiar, e incluso con un terapeuta o alguien a quien admiremos.
  • Encaprichamiento: Es el enamoramiento a primera vista, cuando solo hay pasión.
  • Amor Vacío: Es un amor donde lo único que podemos encontrar es compromiso.
  • Amor Fatuo: existen Pasión y Compromiso. Es más intenso que el encaprichamiento. Pero falta una parte importante, que es la intimidad.
  • Amor Romántico: existe la Pasión y existe la Intimidad. Y a pesar de que no haya compromiso, es mucho más perdurable que el anterior.
  • Amor Sociable: Intimidad + Compromiso ,es el que se da en las parejas que han perdido la pasión, habitualmente por el tiempo.
  • Amor Completo: ¡Lo tiene todo, amigos! Este es el que se supone que es el amor ideal. Pero según la psicología es muy complicado de mantener (no hay que ser licenciado para darse cuenta de eso).

Teoría de la atracción

Una vez claros los tipos de amor con los que podemos encontrarnos y que deberíamos perseguir, hay una serie de cosas clave que son fundamentales para que surja esa atracción entre dos personas. Estas son:

  • El Momento: No siempre nos encontramos dispuestos a enamorarnos o con una persona que esté dispuesta a ello, esto es lo que yo llamo saber jugar los tempos.
  • El Entorno: Cuando alguien está presente en nuestro día a día resulta más recurrente verlo como una figura cotidiana y de la que podemos enamorarnos.
  • El Misterio: Amigas, esto es fundamental y lo trataré con mucho detalle en el próximo artículo.
  • La Personalidad: Y no me cansaré de repetirlo: Carisma, carisma, carisma.
  • El Físico: Hipocresías para la Iglesia. El físico importa. No hace falta ser una sílfide, pero sí sacarte partido, el próximo día explicaré como.

La atracción interpersonal

En el anterior artículo reflejábamos una introducción al mecanismo de la atracción en el que profundizaremos hoy y en el artículo próximo, recordemos que citábamos como componentes básicos:

  • El Momento: No siempre nos encontramos dispuestos a enamorarnos o con una persona que esté dispuesta a ello, esto es lo que yo llamo saber jugar los tempos.
  • El Entorno: Cuando alguien está presente en nuestro día a día resulta más recurrente verlo como una figura cotidiana y de la que podemos enamorarnos.
  • El Misterio: Amigas, esto es fundamental y lo trataré con mucho detalle en el próximo artículo.
  • La Personalidad: Y no me cansaré de repetirlo: Carisma, carisma, carisma.
  • El Físico: Hipocresías para la Iglesia. El físico importa. No hace falta ser una sílfide, pero sí sacarte partido, el próximo día explicaré como.

Bien, vamos a profundizar un poco más en cada uno de los componentes de esta fórmula mágica llamada atracción.

El momento

No siempre estamos dispuestos a senitrnos atraídos por alguien. En algunos casos, hay situaciones estresantes o del día a día que nos impiden estar receptivos a conocer a otras personas, bien porque estamos centrados en otros asuntos y no vemos a más de un palmo de nuestra nariz, bien porque estos asuntos nos impiden relacionarnos y conocer a nadie.

Si lo que queremos es atraer a alguien tendremos que tener en cuenta cual es su momento, o en que situación es la más propicia «dejarnos caer». Hay que tener en cuenta que elegir un momento propicio en el que nuestro «objetivo» este más receptivo puede resultar crucial tanto en una primera impresión como en un acercamiento exitoso.

Hay que tener en cuenta también que una mujer suele tener una memoria focalizada en los detalles de las primeras impresiones y citas, y en cambio, un hombre suele fijarse más en un primer impacto visual. Es por esto, chicas, que yo recomiendo lo siguiente.

Lo primero, es informarse de la rutina y situación actual de la persona. Si se trata de alguien envuelto en nuestro día a día, esto no nos resultará complicado. Por ejemplo, si sabemos que X sale a tomar el café de media mañana al bar de enfrente o a tomarse una cocacola en la cafetería de la facultad, es un buen momento en el que acercarnos, estará con la mente enfocada a desconectar, y receptivo y cualquier distensión será bien recibida. En un caso así, lo que yo haría sería potenciar el momento dejándome caer por el lugar que frecuenta unos cuantos días dándole una muy buena impresión visual (es un hombre, que le vamos a hacer). Saca tu parte más felina y deja que se fije en tu forma de caminar. Cuando ya te hayas asegurado de que eres un elemento familiar puedes ir a la segunda parte: El primer contacto.

Si por el contrario se trata de alguien a quien has visto casualmente en un lugar concreto, es más complicado. No puedes elegir el momento, el momento es este y punto. Pero aún así, antes de exponerte a un rechazo, valora ciertos aspectos: ¿Esta con gente? ¿Esta solo? ¿Qué expresión facial tiene? ¿Parece ocupado o estresado o por el contrario se muestra relajado? ¿Parece estar esperando a alguien?

Todos estos datos pueden darte información sobre como abrir un primer movimiento o incluso evitarte un tropezón inesperado.

El entorno I: Niveles de intimidad.

Podemos interpretar el entorno de dos formas diferentes, bien como el entorno físico o bien como el entorno vital de una persona concreta.

En el primer caso, lo dividiremos como tres tipos de entorno, el objetivo de los cuales es ir ascendiendo de grado:

1 Público.

2 Común.

3 Privado.

El público es el entorno en que le localizas, habitualmente estareis rodeados de amigos o conocidos. En este paso, lo que te interesa es venderte. Una primera impresión visual es importantísima. A parte de eso, aprovecha la presencia de terceras personas para hablar también con ellas, sin centrarte en tu objetivo primordial. Sírvete de ellos para demostrar tu capacidad de habla y saber estar y demuestra que eres divertida y sociable. Esto resulta siempre positivo y atrayente y te permitirá abrirte también paso con él sin que sea excesivamente llamativo, ya que un interés repentino y focalizado podría ser contraproducente. A medida que avance el tiempo de conversación podrás tantear el terreno para pedirle el teléfono/facebook/forma de contacto y pasar al entorno 2.

El común consiste en crear vínculos más acotados. Escoge lugares que a pesar de públicos os permitan cierto grado de intimidad que os vaya acercando y permita que el te asocie a una sensación de bienestar y atracción. Cuando esto sea así, podrás pasar al tercer paso.

El privado, aunque lo ideal sería tu casa o similar, no es necesario que sea así si por una cosa u otra esto resulta difícil o complicado. Pero si es inevitable que se trate de un lugar donde tú te sientas cómoda y en dominio de la situación en todo momento. Escoge lugares que ya conozcas bien o donde tengas asiduidad (por su puesto que también sepas que van a ser un éxito con la otra persona) de esta manera podrás olvidarte de donde estás y centrarte en lo que tienes que estar: La otra persona.

Misterio y personalidad

 

El Misterio

Aunque creo que cada persona es un mundo y no hay que intentar ser algo que no somos, un poco de misterio alrededor siempre es un punto a favor a la hora de seducir, sobretodo a los hombres, que les encanta descifrar misterios y escalar montañas escarpadas. Voy a dar algunas directrices para asemejarnos a esa Marlene Dietrich o esa Greta Garbo que mira entre las profundidades de sus largas pestañas. La máxima sería: «Insinua más que enseña».

Lo primero es que no tienes porque contarle la historia de tu vida al pobre infeliz al que acabas de conocer. Primero, porque le aburrirás, y segundo, porque ya me contarás que le vas a contar cuando lleveis viendoos cinco semanas. Además, muchas veces las personas se asustan ante una interacción excesivamente abierta, ya que piensan que quizá ellos tengan que hacer lo mismo a cambio, y no todo el mundo tiene facilidad para compartirse. Resumiendo: Deja más a la imaginación. Si te preguntan directamente, resume y no des demasiados detalles. Nunca mientas, pero tampoco te explayes.

A veces el silencio es mejor que las palabras, utilizalo en las conversaciones para dar énfasis a las cosas que dices, remarcar tu postura y tu ademán y juega con tus miradas y expresiones faciales. Esto también aplica que no es necesario que fuerces la conversación si se ha quedado en un punto muerto. No saques temas personales para retomar el hilo, al contrario, pregunta a los demás y escucha con avidez.

En cuanto a tu actitud, mantente siempre serena y controla tus reacciones. También puedes jugar a cambios muy marcados de carácter, ora muy aniñada, ora muy madura. Sobretodo maneja con destreza los contactos visuales. Cuando se toque un tema que consideres personal, desvía la mirada, sin ser huraña, más bien delicada y preocupada (la mujer con un pasado oscuro siempre saca ese espíritu de protección y curiosidad). Cuando por el contrario, se suceda una situación de acercamiento, expláyate en sus ojos con naturalidad.

Una buena forma de evadir profundizar en tu mundo es hacer uso de la sonrisa o el humor. Puedes utilizar bromas o ironías para ocultar tus verdaderos sentimientos o salirte por la tangente. Eso además de misterioso, es útil ; P

Y sobretodo, ten en cuenta que es importante, tanto para el misterio, como para la personalidad, tener una educación impecable. Un respeto cortés y correcto. Dan un aire de distancia y refinamiento que complemente el look «rompecabezas andante».

La Personalidad

¿Cómo se dice? ¡Carisma! Aunque no es algo que se pueda adquirir leyendo un artículo sino conversando e interaccionando para adquirir soltura y ese brillo personal, si hay algunas actitudes base que una persona segura de si misma y envolvente suele demostrar.

Muéstrate relajada, es importante no dar la sensación de que estás tensa o incómoda. La gente rechaza esto de entrada. Es importante que transmitas buenas vibraciones y que él esté a gusto y cómodo a tu lado.

Aunque la seguridad y el carisma no es lo mismo, demostrar tener autoestima ayuda a crear un halo carismático a tu alrededor. Esto se consigue por ejemplo con una correcta comunicación corporal: Manteniendo una postura erguida pero sin estar rígida, manteniendo el contacto visual cuando nos presentan a alguien, evita tics nerviosos… Una comunicación que implica un correcto lenguaje corporal es un punto básico en una persona carismática. Crea un feedback con tu interlocutor, alimentándote de sus gestos para saber como se está sintiendo contigo y con lo que estás diciendo. A veces es útil, si no tienes alguien que te ayude a mejorar, practicar frente a un espejo.

La seguridad también radica en tratar a todo el mundo por igual, ni menos, ni más. Esto implica no sentirte menospreciado pero tampoco superior a nadie. No seas una diva, pero tampoco te sientas una hormiga.

Cuando te comuniques, evade las frases vacías, las muletillas y la conversación superflua. Si todo lo que comunicas tiene relevancia la gente te escuchará cuando hables. Es mejor callar que decir una chorrada, nada es menos deseable que una persona nerviosa que dice todo lo que se le pasa por la cabeza por no dejar un silencio tenso (y nada es menos atractivo en una primera impresión que una chica que habla y habla sin parar de menudéncias).

El tono de voz también es importante, al mismo nivel que la comunicación corporal. Ser asertiva es una asignatura básica que todas deberíamos sacar con nota. Ojo, que no es lo mismo ser asertiva, que agresiva. Y es una diferencia que no muchos conocen. Una persona carismática será asertiva, pero nunca agresiva, ya que esto segundo hace huir a los demás, y alguien carismático tiene el efecto contrario. Controla la modulación de tu voz. Saber jugar con los tonos es algo básico.

Para que alguien se sienta envuelto en ti es útil que le hagas sentir especial. Escucha de forma activa lo que te cuentan, da respuestas que demuestren que no estás en tu mundo de Yuppy o que no te importa lo que te transmiten. Pregunta por detalles de los demás, regálales sonrisas cuando te den información relevante sobre ellos. Tienes que tratar a los demás como te gustaría que te tratasen a ti, parece simple, pero es una norma incuestionable.

 

El físico, ¿importa?

Sí.

Y si alguien os dice que no, os está mintiendo, descaradamente, os quiere sacar los cuartos y merece que le digais hipócrita en la cara. Así, porque sí. Y punto.

¿El físico importa? ¿lo es TODO?

No. Obviamente. Ni tanto ni tan poco.

Como he estado explicando en los artículos anteriores de esta serie, hay muchas cosas que influyen a la hora de atraer a alguien. Y una de las principales es la personalidad, teniendo en cuenta que el momento y el entorno sean apropiados (puedes ser mss. Carismática, que no te lo vas a ligar en el entierro de su abuelo, o rodeado de su familia). Pero no hay que olvidar que el físico es nuestra tarjeta de presentación y la primera impresión importa, y mucho. Es lo que hará que te responda al saludo o se disculpe y salga corriendo, por muy ocurrente que sea tu forma de decir «Hola».

¿Hay que ser Scarlett Johansson? No, no hay que haber nacido así por precisión. Pero hay algunas cosas que no deben dejarse en el tintero.

Higiene: Mi abuela siempre decía que un pelo bien peinado y unos zapatos bien limpios hacen una mujer buen ver a cualquiera. Y razón no le falta, ya que un pelo bonito es algo en lo que la mayoría de hombres se fijan, y unos zapatos bien cuidados son síntoma de esmero personal. Resumiendo, que no lleves chorretones de grasa pegados al flequillo.

Maquillaje: ¿Mucho o poco? Todo depende del lugar, no es lo mismo irse a la facultad que de fiesta (yo de hecho a la facultad poco me maquillo, más por pereza que por que no quiera ir maquillada). Pero yo suelo aplicar la máxima de «menos es más», maquillarse para esconder los defectos de la piel y potenciar las virtudes, pero no para parecer un mono de feria. Al fin y al cabo a los hombres les gustan naturales, y eso me lleva a…

¿Naturalidad?: Todos los hombres dicen lo mismo: «A mí es que me gustan las chicas naturales». Viven engañados. Tendrían que aprender a diferenciar bien conceptos. Porque a ningún chico le gusta una chica por depilar, con la ropa sacada a ciegas del armario y las uñas rotas. No, que no se engañen (ni os dejéis engañar), hay que diferenciar entre la naturalidad y la barbarie. Cuando un hombre dice esto no quiere decir que prefiera que no cuideis vuestra imagen ¡Aaaaahmigos! Significa que ÉL no quiere enterarse. No quiere ir a esperaros a la peluquería, ni que le aburrais con infinito parloteo sobre moda. Lo que los hombres odian es no poder acariciaros el pelo porque os lo va a deshacer ni poder hacer el ganso porque os va a desmaquillar. Así que chicas, como os decía, en cuestión de maquillaje: menos es más, y en el resto, sed coquetas pero no Paris Hilton.

Ropa: Lo de siempre, elegancia es saber vestirse de acuerdo a cada ocasión. Ni de chandal a una fiesta ni de taconillo a hacer footing. No te pongas botines de tacón de aguja para un día en el campo o minifalda para el parque de atracciones. De hecho, lo que verdaderamente sorprende es una mujer que vaya siempre informal (DENTRO DE UN ESTILO), y que de repente se ponga un vestidazo para ir a una reunión o fiesta. Serás el centro de TODAS las miradas. Sobre todo sí…

Elige lo que te favorezca: Nadie mejor que tú conoce tu cuerpo y lo que mejor te queda (y si no sabes, echa un ojo a nuestros talleres), aprende a combinar la infinia variedad de prendas para remarcar lo mejor de ti. Si tienes un buen escote, ¡Lucelo con orgullo! ¿Que tu potencial son unas piernas infinitas aunque tienes barriguita? ¡Minishorts con camisas hippiosas! ¡Sera por tipos de ropa en este mundo!

¿Putón o seductora?: Gran dilema. Te aseguro que un hombre mirará babeante a la choni que lleva una falda un cinturón los diez primeros segundos, pero luego va a mirar a la chica de la camiseta de encaje semitransparente con los pantalones negros ceñidos y preguntarse como será la piel que se adivina debajo.

Uñas pintadas, ¿Sí o no?: Mi experiencia me dice que una manicura francesa, limpias y cuidadas o barniz transparente (quizá un color fuerte en algún acontecimiento, rojo, negro, burdeos…) triunfa. Uñas de colorines, postizas, largas cual garras o con brillantitos ¡Horror! Dice de ti que te preocupas por cosas poco prácticas y es que: ¿Me puedes explicar como vas a jugar a la wii si las uñas hacen de tope para llegar a los botones?

Sonreír: Sonríe, sonríe cuando te saluden, sonríe cuando alguien te interese y cuando estés en grupo ten una media sonrisa. Las caras de «soy una borde super cool» no le servían más que a las femme fatale de los años treinta (y acababan sonriéndole al galán de turno).

… Y así, ad infinitum.

Por el momento creo que os he dado una idea general del tema: Físico, como ser lo mejor de ti mismo sin dejar de ser tu misma. Y es que en eso consiste, en mejorarte, no abandonarte para ser otra completamente diferente.

Porque jamás podrás seducir a un hombre si no te has seducido a ti misma.

La gata negra

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